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Consultoría

Decidir bien, con alguien que ya ha visto el caso

La consultoría sirve para decisiones caras de equivocar: dejar una nube, cambiar de proveedor, rehacer una infraestructura, cumplir la normativa, saber qué pasa si todo se detiene mañana. Sale con una recomendación escrita, argumentada y clara para defenderla ante su dirección.

Los temas que trato

Salir de una dependencia

Una nube con costes desbocados, un proveedor que ya no responde, una licencia irrazonable. El método, las trampas y el cálculo real antes de moverse.

Continuidad y recuperación

¿Qué pasa si su sistema se detiene mañana? Lo probamos de verdad, ciframos el coste de una parada y corregimos lo necesario.

Cumplimiento y seguridad

Protección de datos, pagos con tarjeta, endurecimiento de una infraestructura . Tratado como cuestión de arquitectura, no como documento final.

Lo que recibe

Un estudio escrito, no una presentación. Ocupa unas páginas, nombra las opciones, recomienda una y dice qué pasa si no hace nada. Está redactado para que lo lea un directivo y lo defienda ante un consejo, no para impresionar a un ingeniero.

Cada cifra lleva su fuente. Si viene de su sistema, está fechada y es reproducible; si viene de fuera, la fuente se nombra.

Preguntas frecuentes

¿Hace falta un o un ?
Si lo hay, trabajamos con él, no en su lugar. Si no lo hay, avanzamos con usted: usted el oficio, yo la técnica. Aporto lo que ya he visto en otro sitio; si aún no lo he visto, lo articulamos juntos.
¿Y si la buena decisión es no cambiar nada?
Entonces es una buena noticia. Lo dejo por escrito, con el porqué. Sabe dónde está, y conserva sus medios para lo que de verdad cuenta.

Cuénteme la decisión que afronta

Treinta minutos bastan a menudo para saber si el tema exige un estudio o solo una opinión.